domingo, 12 de julio de 2015

El niño de los tres papás


Donatello: ¿De verdad?
Catalina: ¡Claro que sí, tesoro! Izán y yo pedimos el permiso, así que podremos ir a verte a la feria escolar sin falta.
Donatello: ¡Genial!
Francis: Te lo dije, Don ... Tu madre prácticamente movería cielo y tierra si era necesario con tal de asistir. Todos lo haríamos.


Catalina: ¡Mua! Te amo, Don. Tus papás y yo te amamos como no te imaginas.
Donatello: Jeje, yo también los amo a los cuatro.
Francis: *sonríe*

¿Ocho años, no?


Obviamente el tiempo no hace de las suyas en un lugar fijo. El reloj corre a prisa en todo lugar existente sobre la tierra, así como en el resto del universo ...


Eso sí, no soy quien para hablar de dimensiones desconocidas, pero igual es algo que no viene al caso.


Este es Donatello Riové, conocido por la localidad como "el niño de los tres papás" ~

Donatello o "Don", como lo llaman sus padres, tiene claro de quién es hijo realmente ... Y vamos, no se puede ser tan tonto como para no suponerlo con esos ojos y ese cabello.


Al pequeño se le han dejado las cosas claras desde un inicio, así como al vecindario y demás círculos relacionados a los Riové ... Y si bien llegaron a ser tratados como enfermos mentales por más de uno ~ ¿Adivinen a qué Riové le importó?


Exacto, a ninguno.

Tanto Catalina como Izán, León y Francis estaban más que satisfechos con sus vidas y experiencias ... Incluso se sintieron en deuda con Luisa al final, porque a pesar de los malos momentos por los que tuvieron que pasar en aquel entonces, el resultado de todo les había dado un gran motivo para ser felices ~


Pero claro, y como era obvio, tal felicidad no era suficiente para llenar el enorme vacío que dos criaturas habían dejado en los corazones de dos muy unidas familias.

Ocho años ...


Era inevitable caer en una profunda tristeza cada vez que el recuerdo de ambos golpeaba en las mentes de todos aquellos que los amaron tanto ... Y que lo siguieron haciendo por todo este tiempo.


Catalina seguía negándose a creer que su hija estaba muerta. Siempre fue terca, y hasta no ver sus restos simplemente no creería en ninguna de las dichosas teorías del equipo de rescate. 


Donatello: ¡Entonces lo rebasé!
León: ¿De verdad?
Francis: Es cosa de herencia.
Izán: Vaya ~


Donatello: Así que corrí super raaaaaaapido, al punto de que por poco marco un nuevo récord escolar.


Francis: Un momento. ¿Por poco? ¿Cómo que "por poco"?
Donatello: ¿Acaso no te lo dije?
Francis: Me dijiste que sí lo habías logrado, así que no entiendo por qué sales con esto ahora ...
Donatello: *sonríe*
Francis: Don ...
Donatello: Es que no marqué uno, sino dos de golpe porque era una categoría abierta.
León: ¡JOOOOO!


León: ¡Jajajajaja! ¡Qué grande, Don!
Donatello: Jeje ~ Gracias, papá León.
Izán: ¿Herencia, Francis?
Francis: *sonríe* ... Herencia, sí. Felicidades hijo.
Donatello: :D !!!

De vez en cuando la familia viajaba junta a Granite Falls con la esperanza de dar con algo por cuenta de ellos mismos, eso cuando sus obligaciones se lo permitían.


León: ¡Mmmmmm! ¡Esto está delicioso, Cata!


Rosario: *traga* ~ Totalmente de acuerdo, la comida de campamento se te da muy bien, querida.
Catalina: Me van a hacer sonrojar, basta, ¡Jaja! No es para tanto ~
Francis: Sí, eso último es cierto ... Tampoco es que sea la gran cosa.
Catalina: *mira a Francis con odio*
Todos: ¡Jajajajajaja!

Rosario nunca faltaba en estos viajes. Ella siempre se unía sí o sí, pues si bien Catalina era la única en su familia que confiaba en que su hija seguía viva, Rosario con lo especial que ha sido siempre, no podía evitar imaginar a su hijo convertido en una especie de Tarzán ... Apoyándose en una leve esperanza de volver a verlo, aunque en cierto modo se había hecho a la idea de que eso podría jamás ocurrir porque las probabilidades de ello eran demasiado bajas ...


Pero bueno, nunca está demás soñar.


La mujer de cabello plateado aseguraba que si su hijo estaba vivo, lo estaría pasando en grande recolectando bichos impresionantes como mínimo, y ese era un pensamiento que le divertía, que le sacaba una increíble sonrisa, seguida por sofisticadas carcajadas o comentarios llenos de superioridad respecto a él ...


Víctor: *O* !!!


Víctor: Bichito, bichito, bichito ...

Un pensamiento feliz que no estaba demasiado lejos de la realidad al final.

Lo que es la vida ... 


Algunos dan por perdido algo en su totalidad y luchan por alcanzar nuevos objetivos, pero son pocos los que deciden aferrarse a lo imposible y siguen insistiendo en no dejarse derrotar, saliendo adelante además con entrega doble sin dejar de lado cada causa. Catalina sin duda alguna entraba en este último grupo.


Izán: Si las cosas no resultan esta vez, te pediré que por favor no sigamos con esto, Catalina ... Ya no tiene sentido a estas alturas. Son ocho años.
Catalina: No puedo creer que me digas eso, Izán ... ¡Débora también es tu hija!
Izán: ¿Acaso crees que no me duele? No es que quiera pensar lo peor, solo soy realista.
Catalina: ...
Izán: *la besa en la mejilla*


 Izán: ... Me gusta verte sonreír, ya lo haces con más frecuencia ... Y me duele verte decaer de golpe cada vez que tocamos el tema de nuestra hija.
Donatello: ¿Y qué pasa si la encuentro yo, papá, mamá? ¿Me darían un premio?
Izán & Catalina: ... ¿Eh?
Donatello: :D

La rutina en cada visita consistía en, primero que todo, hablar con la guardabosques para tener algo de información sobre los cambios de la zona ...


Francis: ¡Espere!
Guardabosques: ¿Eh? ... ¡Oh! ¡Pero sí es uno de los señores Riové!

Claro, además de posible información sobre Débora y Víctor.


El problema es que la respuesta era la misma: "estamos pendientes de todo, pero no logramos dar con nada respecto a ellos, lamentablemente".

Los hombres de la familia siempre insistieron, todo por Catalina, aunque en realidad ya no esperaban mayores avances en todo esto. Era la única forma de hacer feliz a aquella mujer de ojos verdes y cada uno a su manera la adoraba, eso era lo que los impulsaba a continuar con esto ... Pero ya era suficiente, ya había pasado demasiado tiempo ... Era necesario poner un alto, y hacerle entender que todo esto no los llevaría a ningún lado.

Este sería el último intento de búsqueda, pero harían todo lo que estuviese a su alcance por dar con ellos a pesar de todo ...


Una decisión que tras un leve, pero nuevo incidente, fue más que definitiva por parte de los hombres Riové.

Sí, Donatello también se perdió.


Francis: ¿Quién se lo dice? Digo, no creo que haya ido muy lejos, pero no ... ¡Agh! 
Izán: ...
Rosario: Los va a matar a los tres.
León: ¿Perdona? ¿Cómo que nos va a matar a nosotros? ¿¡Y a ti qué!? ¡Se suponía que lo llevabas de la mano mientras Cata revisaba por aquel lado!
Rosario: ¿Y qué querían que hiciera? Solo tenía ganas de ir a hacer lo suyo en un arbolito, no es mi culpa que haya elegido un arbolito que al parecer está en la nada D:!
Francis, Izán & León: *facepalm*
Rosario: Bueno, pero se fue en aquella dirección *señaládola* ~ Sería solo cuestión de caminar hacia allá.
Francis, Izán & León: ¡¡¡HIJOOOOOOOO!!!

Pasa que esta era la primera vez que el pequeño se unía a su familia en la dichosa búsqueda.

Al chico simplemente le surgió una necesidad, y entre su inquietud, se puso a hacer otra cosa tras acabar con aquello y ... Bueno, apenas Catalina llegó al pequeño grupo de señores que acompañaban a su mejor amiga, se podría decir que el mismísimo demonio tomó forma en la tierra con cabello rubio y unos preciosos ojos verdes que parecían condenar al mundo.


Catalina: ¿¡¡CÓMO ES ESO DE QUE PERDIERON DE VISTA A DON!!?

Para suerte de los mayores, Donatello no había ido demasiado lejos.

Entre lo que corrían en la dirección que había especificado Rosario, llamándolo a gritos ... Con los de Catalina haciendo retumbar la tierra ... Pronto tuvieron una contestación de su parte.


Catalina: ¿Don?
Donatello: ¡Mami- *se resbala* ¡AHH!
Catalina: ¡DON!

Donatello no quería asustar a sus padres y a su "tía", como llamaba a Rosario de cariño. Sí, quería "hacer pis", pero se vio tentado a "buscar en solitario" tras eso, evitando, supuestamente, alejarse demasiado ... El caso es que Don dio con una pequeña entrada a una cueva entre unos matorrales, y simplemente entró en ella entre su curiosidad mientras sus padres iban hacia donde se encontraba él siguiendo su voz.

Sí, todos habían dado antes con esa entrada, pero esta se encontraba bloqueada por rocas en su interior y de ahí nadie más, durante ocho años, había decidido continuar ... Pero entre lo que el pequeño resbaló a causa de una propiedad particular del suelo que pisaba, chocando contra la pared de rocas, sintió como algo por poco se entierra en su piernita.

Don agarró el pequeño objeto, y al levantarse e ir con su madre, ya con la luz del día sobre él, miró aquel pequeño objeto que brillaba un poco a causa de esta, el cual Catalina no tardó en reconocer. Era uno de los aretitos que su hija llevaba el día en que desapareció.

Todo por un momento fue claro para ella. ¿Destino? Quien sabe, pero las cosas a veces se dan de la forma que menos se espera.


Catalina "ordenó" a "sus hombres" ir a por la guardabosques, exigiendo que enviara con ellos al equipo de rescate y una buena cantidad de explosivos. Como fuese iba a encargarse de derribar aquella pared de rocas, que aseguraba entre su ira, la estaba separando de su hija.

Entre explosiones controladas, porque vamos, sino la cueva se vendría abajo en su totalidad, finalmente aquella barrera de rocas fue derribada tras un día entero.


La familia logró dar con el otro lado de aquel oscuro lugar, y al salir se toparon con uno que ni siquiera aparecía en los mapas.

Caminaban maravillados y a la vez entusiasmados, el solo respirar el aire de aquel sitio ya resultaba relajante ... Pero de la nada, simplemente vieron cómo un chico salió entre los arbustos, tan centrado en atrapar unos insectos, que ni notó la presencia de los demás ante él.


Víctor: No vas a escapar, no vas a escapar ...


Víctor: ¡Te atrapé!

Todos callaron viéndolo en lo suyo, mientras Rosario, con una lágrima cayendo en su rostro, solo se puso firme dirigiéndose a él ... Es que ... ¿Quién más podría ser sino su hijo con ese aspecto?


Rosario: ¡Nunca me equivoco! Lo dicho. Si te encontrabas bien serías todo un Tarzán o algo similar, fanático de los bosques.
Víctor: *nota que alguien le habla* ¿Eh? *mira a su madre*
Rosario: *sonríe*
Víctor: ¡Oh! ¡Hola mamá!

Tras ese espontáneo saludo, Rosario rompió en un indescriptible llanto de felicidad corriendo a sus brazos.


Su amiga no se había equivocado ... ¡Estaba vivo! Y si él lo estaba de seguro Débora también.

Pronto todos rodearon al Joven Lápida, quien sin mayores rodeos les explicó lo que había pasado tiempo atrás, confirmando que Débora estaba con él. Izán, León y Francis no pudieron hacer más que estrujar como pudieron a Catalina, quien entre feliz e indignada por la falta de confianza de ellos, los insultaba por haber querido rendirse.

Don, entre su inocencia, solo preguntaba qué premio había ganado con todo esto. 

Lejos de todo


~ ~


Débora: ¡Víctor!


Débora: ... Supongo que todavía estará pescando.
Patricia: ...
Débora: ¡Mamá Paty nos necesita en casa, Víctor!


Víctor: Paciencia ...


Víctor: ... Ya picarán.
Débora: ¡Es hora de comer!
Víctor: ¿¡Comida!? *suelta la caña y corre a casa*


Patricia: Jeje, este niño no cambia ~
Víctor: ¡¡Mamá Paty, muero de hambre!!
Débora: ¡Jajajajaja!

Tras ocho años de desaparición, el equipo de rescate no había logrado dar con Débora Riové y Víctor Lápida ~


Pero por lo menos, estos no acabaron como decían los rumores, pues el destino jugó de su lado, al menos en parte, al dar con una solitaria mujer que entre su curiosidad una noche, dio con ambos niños mientras discutían cerca de uno de sus huertos ... Patricia, la ermita.


Víctor: ¡Mmmmmm!
Patricia: Come con calma ...
Víctor: ¡Rico!
Débora: Entiende que no queremos otro susto como el de la última ve-


Débora: ¡Agh, mosquitos!


Víctor: Voy a acabar por ponerme celoso, porque esos mosquitos parecen amarte.
Débora: Ay, no molestes D:!
Patricia: ¡Jajajajaja!

Cuando fueron encontrados por ella, ambos niños no podían parar de llorar entre su susto y alivio, sobre todo Débora que era la más afectada en ese instante.


"Mamá Paty", como con el tiempo el par de chicos comenzaron a llamarla de cariño, simplemente los acogió en su hogar perdido en medio de la nada, formando con ambos una pequeña pero muy movida familia, cuidándolos como si fueran sus propios hijos, y enseñándole a cada uno a valerse de todo lo que la naturaleza les podía brindar.


Patricia: Y ahí van con su incesto extraño, jeje ~

Sobre qué pasó en cuanto a ellos propiamente ...


Supongo que no es necesario dar mayores detalles.


Ya bastante bien se llevaban en su niñez como para no imaginar siquiera que acabarían juntos, ¿verdad? Aún más estando perdidos en la nada, teniéndose únicamente el uno al otro ... Fuera de Patricia y sus cuidados, sueguro, pero supongo que entienden a qué me refiero por ese lado ~


Víctor: Mmmmmm ... *probando*
Débora: ¿Y qué encontraste esta vez?
Víctor: ...
Débora: ¿Vic?


Víctor: ¡Malussacia! ¡No puede ser otra!
Débora: Oh, creo que leí sobre ella. ¿Esa no es la que tiene propiedades vigorizan-
Víctor: *se levanta de golpe muy enérgico*
Débora: ¡Jajajajaja!
Víctor: *le quita el plato y lo hace a un lado*
Débora: ¡Oye, no seas idiota! ¡Tengo hambre! D:
Víctor: Shhhhh, shhhhh ... Mamá Paty aún está en el huerto más alejado, ¿cierto?
Débora: Pues sí, pero-


Víctor: ¿Aprovechamos?
Débora: Mira cómo eres ...
Víctor: Jejejeje ... Ya luego te tomas unos de mis "brebajes extraños".
Débora: ¡Jajajajaja- 
Víctor: *la carga*
Débora: ¿Eh? ¡Oye!
Víctor: *la lleva a la habitación*


Víctor: ¡Rápido antes de que se aparezca con el rociador antiplagas!
Débora: ¡Jajajajaja!


Patricia: Rociador, creo que nos llaman.

Ambos tenían cuanto necesitaban para vivir, y el amor de Mama Paty era incondicional sin duda alguna ~


Pero aún con ello era difícil no extrañar a aquellos que, aún siendo parte de su pasado, siempre estaban presentes en sus corazones ... Pero poco podían hacer al no saber cómo regresar a casa. No encontraron la manera.


Víctor: Ya caaaaasi está ...
Débora: ¿En serio eso te servirá para la rasquiña que tienes ahora?
Víctor: ¡Ni me lo recuerdes!


Víctor: Aghhhhh ...
Débora: ¡Jajajaja! Eso te pasa por andar de listo agarrando todo lo que te encuentras cuando hay tanta planta dañina por aquí.
Víctor: Pues que sepas que igual me aguanto como macho pecho no peludo que soy. No soy un llorón como tú.
Débora: Repite eso y te muestro qué tanto puedo hacer con este serrucho.
Víctor: ¡Uy, pero qué miedo!
Débora: Fastidioso.
Víctor: ¡Jajajaja- Oh, ya está.
Débora: ¿Qué preparaste entonces?
Víctor: Es solo un repelente ~ *sopla un poco y se lo aplica* 


Víctor: Ahhhhh, que ya me estaba convirtiendo en alimento para mosquitos esta mañana y no tolero un piquete más.
Débora: *sonríe*
Víctor: ¿Quieres un poco, Debbie?
Débora: Por fa.
Víctor: Vale, ya te preparo un poco ... Pero ya sabes que no lo hago gratis.
Débora: ¡Jaja!

Solo les quedaba disfrutar de aquello que tenían consigo, que poco tampoco era.


En fin. Si alguno se pregunta algo cómo: "¿Pero a qué se podrían dedicarse ambos en el lugar más recóndito de la tierra?" ~  Pues bien, les contaré un poco respecto a su "cotidianidad". 


Por un lado tenemos a Víctor ~


Víctor: ¡Genial, luciérnagas!


Víctor: ¡Yaaaa las atrapé!

Suele alejarse un poco de casa y pescar en las mañanas, o la menos intentarlo porque lo peces parecen odiarlo, para luego comer como sino hubiese un mañana ... Es algo glotón. Caza insectos, muchos insectos, o recolecta plantitas silvestres que luego intenta identificar.


Algo más que a Víctor le encanta hacer cada día es coquetear con su novia, eso es obvio ...


Sobre todo cuando logra hacerla salir de casa ~


O al menos hace el intento de "coquetear", ya que siempre hay un bicho cerca intentando seducirlo para que lo atrape. Si al final esta muchacha prefiere no salir, pues busca la manera de revolcarse con ella en la cama de Mamá Paty entre juegos, recibiendo una que otra patada en la cara de vez en cuando ~


Es algo torpe la muchacha, pero así la quiere el chico.

Víctor también suele intentar ayudar a Mamá Paty con el jardín y su cuidado, plantando y demás ... Y digo "intentar" otra vez porque a la otra le parece muy divertido meter los pies en medio mientras cubre con tierra alguna semilla ... 


Víctor: Mamá Paty ...
Patricia: Jeje ~

Ella no da explicaciones coherentes del por qué, pero así la quiere Víctor y le aguanta su trolleo jardinero ... Realmente adora a esta mujer.


¡Ah! Y sí, también prepara todo tipo de brebajes y ungüentos con todo lo que encuentra. Se podría decir que es el aprendiz oficial de una encantadora ermita.

Sobre el día a día de Débora, la verdad es un poco más tranquilo ... ¿O aburrido? Eso de acuerdo a la perspectiva de cada quien ... ¡Pero vamos! Eso es lo que implica ser una cerebrito con tendencia a tener todo en orden y mandarte a la mierda cuando haces algo mal.


A pesar de vivir en la nada, Débora es una chica muy culta. Lee, lee mucho y donde sea ...


O al menos hace el intento y de alguna manera lo consigue tras sobreesforzar su limitada vista porque simplemente le encanta hacerlo. ¿Qué? ¡Los lentes que llevaba de niña no eran de adorno! ¡En serio los necesita! ... Pero por un accidente con cierto ser de cabello plateado del cual no diré el nombre dejaron de existir.

Ella es quien le pone límites a Víctor, porque la verdad Mamá Paty poco lo hace ...


Pero también adora ser consentida por este cuando no la cambia por algún bicho raro ... 


¿Cómo negarse a esos detalles?


Le gusta tallar en madera ... Aunque en más de una ocasión estuvo cerca de perder los dedos. Insisto en que es algo torpe, y si a eso le sumamos su leve ceguera ... Está bien, no dejaré volar mi imaginación por ahora.


Débora: Más te vale desaparecer ya, mancha asquerosa.

Limpia, limpia mucho ...


Débora: ¡Un poco más, Debbie!

Repara todo y no tolera ver nada donde no debe ir o como no debe estar porque le entra una extraña ansiedad por arreglarlo.

Sí más o menos todo esto sería.

Débora es algo cruel al decir las cosas, a veces malhablada y algo cortante ... Bueno, eso desde siempre, pero también es muy dulce, muy similar a su abuelo en varios aspectos ... De hecho, por este y sus particulares cuentos, de niña soñaba ser policía para mantener todo justamente así: ¡En orden! Tal y como a ella le gusta ... Pero vamos, tan lejos de la sociedad es algo que ha dejado en el recuerdo ... 


Por lo menos su adorado y fastidioso Víctor siempre está cerca para hacerla feliz y sacarle una sonrisa, aún cuando entra en crisis al pensar en lo mucho que extraña al resto de su familia.