jueves, 30 de abril de 2015

Un avance para ambos


¡A Fabián la vida laboral le sonreía como nunca!


Fabián: ¡Buenos días, pequeño!
Daniel: ¡Buenos días, doctor!
Fabián: Vaya, te noto muy animado, ¿eh?
Daniel: Jeje ~
Fabián: Te llamas, Daniel Blanco, ¿no?
Daniel: *asiente*
Fabián: Bien, comencemos a examinarte entonces y descubramos qué es lo que te trae por aquí.

Fueron varios los meses que pasaron desde sus vacaciones, las cuales lo trajeron de vuelta a su labor más que animado, totalmente renovado. Fue tanta su dedicación en ese lapso de tiempo, que logró lo necesario para convertirse en algo más allá que un simple médico de cabecera.


Fabián: ¿Eh?
Daniel: Es que solo ver eso me da dolor de cabeza ...
Fabián: Hmm ...

Una emergencia tras otra llegaban a manos del ya muy conocido en la comunidad "Doctor Riové" ...


El cual, estaba capacitado para atender cualquier situación.


Fabián: Veamos ... *siente algo húmedo* D:!


Fabián: ¡Por Dios, mujer! ¡Acompáñeme de una vez al quirófano que ya se encuentra en labor de parto!
Maura: Estoy algo débil, doctor.
Fabián: *a la ayudante*¡Enfermera! ¡Necesito una enfermera ahora!

Desde complicadas cirugías hasta partos, su destacada labor en el mundo de la medicina le había dado a Fabián un lugar de prestigio entre los grandes médicos del mundo, y eran muchos los que llegaban al Hospital de Willow Creek con la esperanza de ser tratados por tan experimentado emisario de salud ~


Maura: Ahhhhh ...
Fabián: Y aquí viene ...


Fabián: Señora Fernandez, permítame felicitarla ...


Fabián: Acaba de dar a luz a un bebé totalmente sano.

Y aunque unos pocos intentaran pasarse de listos malgastando su tiempo en atenciones que no llevaban a nada ...


Daniel: Jejeje ~
Fabián: *asomándose por la puerta* ~ A ver si te sigues riendo cuando te de de alta al acabar mi jornada extendida, falso y descarado niño del demonio.
Daniel: No fui a la escuela, no fui a la escuela ~
Fabián: Para que sigas de listo faltando a tus clases ~ ¡Jajajajaja!
Daniel: ¿Eh?

Igual lo pagaban al final. A Fabián Riové se le podía tomar por todo, menos por idiota.


Fabián: ¡Jaja! No tienes que preocuparte, el asunto no es tan grave.
Diego: ¿En serio?
Fabián: Totalmente. Solo necesitas tomar el medicamento adecuado y estarás bien.


Fabián: Anda, hasta el fondo. Pronto te daré de alta, pero recuerda que debes descansar toda la noche sin hacer esfuerzos, ¿entendido?
Diego: Sí, doctor.

¿Que qué había sido de su vida sentimental en ese tiempo?


Pues con tanto por hacer cada día hasta extensas horas de la noche, puede que esté demás decir que era nula, pero no era tan así realmente.


La verdad es que Fabián dejó de frecuentar a sus muchas mujeres, eso es seguro, tan solo mantenía una relación con las Lápida, aunque no precisamente romántica ... Pero no porque su labor se lo impidiera, sino porque alguien fuera de todas ellas se había hecho con su atención más de la cuenta ...


Una muy atractiva rubia de ojos oscuros con la que no podía evitar conversar a diario, la que se convirtió en su amiga, una muy especial, aunque fuese solo mediante una llamada cada noche al volver a casa. Así fue durante poco más de un año, hasta que finalmente el destino, caprichoso, les dio el pequeño empujón que necesitaban para estar juntos de alguna manera ... Algo que él deseaba más que nada en el mundo.


Ángel: Fabián ...
Fabián: Ya te he dicho que no hace falta hospedarte en un hotel teniéndome aquí, Ángel, es muy costoso. Esta casa es muy grande, así que puedes quedarte el tiempo que necesites mientras esperamos respuesta de la editorial por lo menos.


Ángel: ¿Y tus muuuuuchas novias no se molestarían?
Fabián: *la mira*
Ángel: ¡Jajajajaja!
Fabián: *yendo al horno* ~ Supongo que eso es lo de menos.
Ángel: Qué cruel ... Con lo mucho que ellas deben amarte </3
Fabián: Jaja ~


Ángel: Pero vale, me quedaré aquí ya que insistes tanto. De acuerdo a cómo resulte todo, si me dan el trabajo al final, podemos negociar mi estadía aquí una vez más ... Pero mi condición es que aceptes un pago de mi parte, porque no pretendo vivir en esta casa de gratis.
Fabián: Como quien dice, solo te quedarías aquí pagando una habitación.
Ángel: Ajam ~
Fabián: Está bien. Si eso te hace feliz no tengo problemas.


Ángel: ¿Entonces es un trato?
Fabián: Claro que sí. Bienvenida a Magnolia Promenade.
Ángel: ¡Yujuuu!

Sobra decir que Fabián había llegado al grado de prácticamente adorar a "su" Ángel.


La mujer le resultaba tan segura, tan entusiasta ... Tan perfecta ... Que ante sus ojos y pensamientos simplemente opacaba al resto. La admiraba tanto, que no era capaz de llegarle de una manera diferente a la de un amigo incondicional.


Ángel era una joven escritora que no la tenía fácil debido a las complejidades del mundo literario ... Pero no por eso se rendía. ¡Ella se convertiría en una autora profesional sin importar nada más! Por algo se comenzaba, y en la web, por lo menos, aunque fuese poco, algunos ofrecían pequeñas donaciones a su blog tan solo para seguir leyendo un poco más de sus historias ... Lo cual, para ella, significaba mucho más de lo que cualquiera podría imaginar. Sus seguidores eran su principal apoyo en esto, y Fabián se había convertido en uno más en ese grupo, el cual, no tardó demasiado en ponerse al día con la mayoría de sus escritos desde que se separaron al acabar aquellas vacaciones en las que se conocieron.


Él era su seguidor, era su amigo ... Uno que le resultaba tan especial, que aún conociendo su vida como mujeriego por cuenta de sí mismo, Ángel no pudo evitar comenzar a tener ciertos sentimientos hacia él. Su carisma e inteligencia eran para ella su principal atractivo, pero aún con eso, aun con sentimientos prácticamente correspondidos en su totalidad, no había nada más entre ambos que una bonita amistad.


¿Se darían las cosas para ir más allá?

Ángel del campamento


Fabián: ¿¡Qué fue ese ruido!? *mira a la mesa de picnic* ¿Hm?


Fabián: Emmmm ... ¿Señorita?
Ángel: *se lleva la comida a la boca*
Fabián: ... Vaya, por atrás no se ve nada mal ...
Ángel: *mastica y traga*
Fabián: Disculpe, no sé si se habrá equivocado, pero no creo que esta sea la zona que le asignaron ... Se supone que la comparto con un tal "Ángel" ... 
Ángel: Típico.
Fabián: Aunque bueno, el tipo parece que aún no ha llegado.
Ángel: De hecho ya lo hizo ~ *sigue comiendo*
Fabián: ¿Eh? *levanta una ceja y se sienta*


Fabián: Bueeeno ... Podrías decirme por lo menos donde está en vez de seguir comiéndote nuestros víveres, ¿no?
Ángel: *traga* ~ En tus narices.
Fabián: ...
Ángel: Mi nombre es Ángel, genio.
Fabián: ... *la mira de arriba a abjo* ~ OMG !!!

Está bien, creo que es necesario explicar las cosas desde el inicio.


Fabián: De verdad creí que-
Ángel: Ya, relájate. Siempre pasa lo mismo, después de todo tengo un nombre masculino.
Fabián: ...
Ángel: Soy Ángel Dorado, compañero de campamento.
Fabián: Fabián, Fabián Riové.
Ángel: *le guiña el ojo* ~ Es un placer.
Fabián: ...
Ángel: Y con todo aclarado ~ ¿Qué propones que hagamos primero? Así nos vamos conociendo. La verdad es que hay mucho por hacer en la zona durante todo un mes. 
Fabián: Pues yo-
Ángel: La guardabosques me dio una guía increíble sobre los sitios para visitar aquí en Granite Falls. ¿Quieres revisar el mapa e ir a un punto específico o prefieres explorar?


Fabián: ¿Si ni me dejas hablar qué quieres que te diga?
Ángel: ¡Jajajajaja! Lo siento, lo siento ... Sí, admito que a veces hablo mucho.
Fabián: *sonríe* ~ ¿Qué tal algo de pesca?
Ángel: ¡Genial!
Fabián: Aunque si te soy sincero ... No sé nada sobre pescar, solo se me ocurrió la idea de golpe.
Ángel: No te preocupes por eso, yo tampoco, así que podemos hacer el ridículo a la par.
Fabián: ¡Jajajajaja!

Anteriormente había comentado que Fabián necesitaba un cambio de aires, así que como era de esperarse, se tomó unas vacaciones para alejarse de todo lo que tuviese que ver con el trabajo y sus muchas novias. Estas tendrían la duración de un mes.


Quería darse un respiro, principalmente en el tema de las mujeres ... Por eso, tras revisar las reservaciones de las zonas disponibles a la intemperie, convencido de vivir una experiencia de "machos", terminó eligiendo aquella en la que su "compañero" no resultó ser lo que esperaba: una mujer ~


Una que ... Según él, estaba mucho más buena que un puñado de gomitas, y no de cualquier color ... ¡De las rojitas!


Ángel: Entonces resulta que en una reservación de hace unos meses, aún con el género especificado en el registro, una de las encargadas de la organización de los datos del lugar terminó cambiando la lista de turistas, mandándome a la cabaña designada para los hombres.
Fabián: Vaya lío.
Ángel: Lo primero que se me cruzó por la mente fue lo mismo que contigo al preguntarme por el tal Ángel ... "Típico".


Fabián: Jajajajaja ~ En serio lamento la confusión, es que no todos los días das con una mujer con un nombre como el tuyo.
Ángel: *encoge los hombros* ~ Bueno, una se acostumbra. Podría cambiar mi nombre si quisiera, pero me gusta tal cual ... Además a veces tiene sus ventajas ~
Fabián: ¿Ah sí?
Ángel: Esa vez, por ejemplo, terminé pagando absolutamente nada. Todos tan animados con la mujer de la cabaña, porque se llenaron los cupos de todas las que habían disponibles y tuve que quedarme en ella, se convirtieron en un escuadrón de caballeros que me llenaron de cuidados y regalos como no te imaginas ... Esa vez fui algo similar a una reina, jaja.


Fabián: ¡Jajajajajaja! Aquí entre nos, yo sin duda alguna me hubiese convertido en tu lacayo, así sin más.
Ángel: *sonríe* ~ Es solo cuestión de saber aprovechar las oportunidades o situaciones que se presentan en la vida, ¿no crees?
Fabián: Oh, cielos ... Totalmente, totalmente.

Ángel no era una reina de los chistes, tampoco podría considerarse una guasona, pero tenía un sentido del humor un tanto particular que a Fabián simplemente le encantaba.


Ángel: Definitivamente será una gran noche ante la hoguera alimentándonos del humo y nada más.
Fabián: ¡Jajajajajaja!
Ángel: O algas, parece que las algas me aman como sino hubiese un mañana. Son lo único que llega a mi cañ- ¿Eh?


Ángel: Sí, yo también las amo pero- pero no ~ *las lanza de vuelta*


Fabián: Oye, hay que tener fe ... Igual tampoco es tan así. Tenemos mucho qué comer entre lo que ambos trajimos al campamento.
Ángel: Pues no sé tú, pero yo me niego a comer algo de lo que traje esta noche ... ¡Quiero pescado!

Tan solo un día junto a ella fue suficiente para que Fabián se sintiera a gusto con su trocada elección en asuntos de compañía para acampar ... Y desde entonces, los días comenzaron a pasar.


Ángel: ¿No te parece increíble?
Fabián: Nunca antes vi algo tan espectacular de hecho.
Ángel: *toma aire abriendo sus brazos* ¡Me encanta!

Conversar con Ángel era como conversar con un amigo más, pero sin dejar de lado cierto aire de feminidad ... Era algo imposible, en parte, por esas curvas que en ocasiones sin que ella lo notara, él se quedaba mirando como estúpido.

Ángel tenía una voz dulce, pero al hablar resultaba tan directa que dejaba boquiabierto al médico en cuestión. No era vulgar, no era desagradable, simplemente era una mujer interesante ... Tanto ... Que aunque sintió el impulso más de una vez por todo ese mes, no fue capaz de coquetear directamente con ella. Por primera vez se sintió restringido aún con el deseo. Esa mujer se había ganado su respeto y cariño tan solo con su forma de ser y actuar.


Ángel: Ay, por Dios ...


Ángel: ¡AY, POR DIOS!
Fabián: ¡ÁNGEL!
Ángel: *apagando el fuego con su mano derecha*


Ángel: Agh ... Que esperaba broncearme en estas vacaciones ... ¡Pero no a cuestas de una hoguera!
Fabián: *facepalm*
Ángel: *lo mira* ¿Qué? Eso significa que no tengo lesión alguna, doctor.
Fabián: ... ¡Jajajaja!

Fabián se limitó a reír y disfrutar de la compañía de la encantadora rubia ...


Que si bien las rubias tienen ante muchos la fama de "tontas" ...


Esta mujer podía perfectamente hacer que tanta gente estúpida se tragara sus palabras ante tan desagradable deducción sin sentido.


Ángel: En serio voy a extrañar esto. Fueron unas vacaciones increíbles ... ¿O no, señor oso?


Oso: ...
Fabián: No entiendo cómo hiciste para domar a un oso salvaje de esta manera.
Ángel: Tengo mi encanto.
Fabián: *sonríe*


Fabián: ¿Entonces qué harás cuando regreses a casa?
Ángel: Pues todo depende de la respuesta que me den, después de todo, son limitadas las vacantes que hay al final y no son muchos a los que pretenden tomar en cuenta en la editorial.
Fabián: Ya veo ~
Ángel: Pero es lo de menos, si las cosas no se dan no me voy a varar por eso.
Fabián: *la mira y sonríe*
Ángel: Te acordarás de mí cuando veas el "Dorado, Ángel" en la autoría de alguno de los libros que leas en tus ratos libres dentro de algunos años.


Fabián: ¿Y no podría acordarme al verlo en mi teléfono? ... Claro, sino te molesta.
Ángel: ¡Ohhh! ¡En absoluto! De hecho iba a preguntarte lo mismo ... Solo que siempre me pones un tema para conversar y se me olvida, jaja.
Fabián: ¡Jajajaja!
Ángel: *se sienta junto a él* ~ Espero que nos veamos pronto. Tal vez podríamos salir a tomar un café o algo para conversar un rato.
Fabián: Yo igual.


Ángel: Y a usted también espero volver a verlo, señor oso.
Oso: ...
Ángel: Y también espero que siempre recuerde lo que tanto me costó enseñarle ~ "El pescado no se pide con violencia y garras de por medio".

Ángel ... Ella simplemente era todo un dulce, uno que además tenía buen- ... Creo que eso sobra decirlo, ¿no? Igual es lo que menos importancia tiene al final, y hasta el mismo Fabián es consciente de ello.

Necesidad de cambio


Finalmente llegó el cumpleaños de Casandra Lápida, a quien se le podría considerar la mejor amiga de Fabián en este entonces. Si bien el señor solía decirle que era una chica linda ... Que sí, para él lo era realmente ... Nunca intentó nada con ella, como seducirla y demás por ... Cosas digamos que de edad ... Pero aún con ello se presentó el "problema" de que con su atención, bromas, y todo el tiempo que invertía en ella ayudándole a salir de sus repentinas depresiones, logró conseguir tal efecto, o mejor dicho, una mujer más totalmente loca por él.

Fabián le había prometido que le daría de cumpleaños lo que ella quisiera ... Sí, así de generoso podía resultar a veces ... Con sus limitaciones monetarias, claro. Para sorpresa suya, lo que ella le pidió fue ser su novia por esa noche.


Riové, tan buenazo él, aceptó ... ¡Como todo un hombre de palabra!


Fabián: ¡Sonríe!

¿Jugar con sus sentimientos? Pues ... Realmente no, Fabián no lo hacía, no la engañaba en sí ... Al menos no del todo. Casandra conocía todas sus aventuras ... Menos la que involucraba a su madre. "Casie", como le llamaba de cariño, se había convertido en una chica especial para él con el tiempo, y la verdad es que aunque en un comienzo estuvo dudoso, fue tanta la insistencia de ella que aceptó tan disparatado plan antes de verla envuelta en un mar de lágrimas en su día ... O noche, cómo sea.


Por otro lado, al final no puede negar que lo pasó muy, pero muy bien ...


Tal vez no era tan intensa como la madre ... Una mujer de laaaargo recorrido, pero fue una experiencia muy dulce, sobre todo inolvidable para ella al tratarse de su primera vez ... Una locura que ambos eran conscientes de que no se repetiría, después de todo nada de esto los llevaba a algún lado ... Lo cual dejó a Fabián algo pensativo.


Fabián: Muy bien, solo manténte así un seguuu- Ya está.
Paula: Me siento muy mal ...

Tras su noche con Casandra fue que Fabián tocó tierra por primera vez, lo cual se manifestó en el trabajo ... El cual, se lo tomó con más calma, al menos por unos días, ya que ... Sí, simplemente dejó de tensionarse en gran medida, aún con la pesadez laboral propia que ejerce la medicina sobre aquellos que la ejercen ... Pues ... No tenía tanto afán por salir para encontrarse con alguna de sus novias. Se sentía extraño realmente.


Claro, "por unos días" ... Pues luego todo volvió a ser como antes, aunque una mínima parte de aquel "malestar" seguía presente.


¿Qué significaba todo eso? ¿Sería posible que Fabián comenzara a añorar un cambio en su vida? ... "Esto no lleva a nada". Tal vez deseaba un cambio, sí, pero el deseo a veces podía más que la voluntad. Tal vez ... Casandra movió algo, pero no lo hizo totalmente.


Marina: !!! 


Fabián: Espero que no se pregunte nuevamente el por qué de su situación. Ahora ... No me explico cómo pudo meter esa cosa dentro de usted.
Marina: Yo-
Fabián: En fin ...


Fabián: Los aliens cada vez me perturban más ... Pero no por eso debes estar abriendo la boca, Fabián.

En su labor demostraba que podría superar cualquier barrera con solo tomar la iniciativa ... ¿Pero en lo sentimental?


Era demasiado difícil para Fabián hacerse a la idea de no "tratar" nuevamente a las mujeres que tantas cosas diferentes le movían, ya fuese por su atractivo, espontaneidad, inteligencia rara vez, o dulzura. Todas eran diferentes, no había ninguna igual que otra ... "Tal vez", por ese detalle comenzó a caer en cuenta que cada relación era incompleta o pasajera porque siempre faltaba algo.


Fabián: ... Maldita sea.

Fabián Riové se hacía mayor ... Y no tardó mucho más tiempo, debido a sus constantes dudas, en entrar en crisis.


Fabián: Aggggh !!! ¡Cuanto estrés! ... Pero no puedo descansar ahora tampoco.

Sí, él quería un cambio ... Deseaba un cambio, pero no sabía qué hacer, cómo lograrlo. Quería traer de vuelta los primeros años de su juventud, intentar hacer las cosas bien, pero claro, eso era imposible ... O al menos pensarlo era lo más lógico, pero lo curioso del mundo es que está lleno de sorpresas.


Fabián: Veamos. Solo debo ingresar los resultados de hoy y- *mira el vaso a su derecha* ... Ahora que lo pienso ... ¿De quién será eso?


Fabián: Bueeeno, tengo sed ... 


Fabián: ¡Vaya! Esto fue lo más refrescante que he tomado en siglos. Si hace falta simplemente pago una nueva bebida y ya esta, por ahí derecho me pido otra, ¡Jaja!

Una tarde, poco antes de terminar su jornada laboral, en medio de un ataque de sed y tensión Fabián bebió algo que encontró en el escritorio del laboratorio del hospital, lo cual le pertenecía a una de las médicas del lugar ... Sí, ya habían mujeres en el personal para ese entonces. El caso es que con una dosis de lo que se encontraba en ese vaso se pretendía revitalizar los órganos de un paciente. Se trataba de una especie de pócima creada en el centro de ciencias que iba a ser analizada antes de darla como tratamiento, pero que en un simple descuido por ir a tomar "el algo", quedó en las manos del ignorante que la bebió en su totalidad ... Un ignorante afortunado, pues tras ser intervenido, descubrió que su cuerpo había asimilado la droga de tal manera que había vuelto a los inicios de su juventud física.


Fabián: Muy bien, Alejandro, ya tengo el diagnóstico.

¿Sería eso una señal?


Fabián: A ver cómo vamos con el tratamiento.
Marina: ...


Fabián: Bueno, parece que la temperatura está normal. ¿Has experimentado algún cambio extra tras la operación, Marina?
Marina: ...
Fabián: Ya, sé que eres un alien. Habla con tranquilidad que esto queda entre médico y paciente.

No a todos se les presenta tal oportunidad en la vida ... ¿Realmente tendría lo necesario para aprovecharla como debería?


Elvira: ¡Aléjate!
Fabián: ¿Pero qué-
Elvira: ¡Cómo es eso de que estuviste con mi hija hace un tiempo, Fabián!
Fabián: Oh ~ ¿No te lo había dicho?
Elvira: ¡Me lo contó ella anoche! ¡Serás desgraciado!
Fabián: Bueno, pero ... A ver ... 


Fabián: Tú tampoco eres una santa, Elvira.
Elvira: Pero por lo menos yo no ando metiendo en mi cama a los hijos de mis amantes, grandísimo animal.
Fabián: Pues que sepas que solo fue una noche, y no justamente por insinuación mía ... Yo solo cumplí con algo que había prometido a una amiga (?)
Elvira: ¡Lo sé! ¡Lo peor de todo es que lo sé! ... Pero pudiste negarte a hacerlo ... Por mí.
Fabián: ¿Por ti?
Elvira: ...
Fabián: ¿Estás celosa de tu hija?
Elvira: ...
Fabián: ¡Jajajajajaja! Ay, Elvira ...

Pues habría que ver cómo resultan las cosas, porque aún tenía el "trasero" y par de "tetas" que más le gustaban de la zona detrás de él ... 


Lo más cercano a la perfección entre todo aquello que había "tratado" ...


Y definitivamente su mayor adicción ~


Elvira: Eres el mejor de mis amantes, Fabián.
Fabián: No sé si tomar eso como un halago, la verdad.
Elvira: ¿Por qué no?


Fabián: ¡Mua!
Elvira: ...
Fabián: Déjalo así, no vale la pena. Siempre será estupendo pasar una noche contigo, mi preciosa Elvira.

Pero no, a la final no todo era tan perfecto, y definitivamente Elvira no era lo que él buscaba ... Por mucho que la tuviera bajo su particular encanto principalmente, aún compartida con quién sabe cuantos amantes. 

Había acabado un ciclo, y Fabián era consciente de ello finalmente. Necesitaba un cambio de aires ... Tal vez eso le ayudaría ver las cosas con más claridad ... Lo difícil es llegar a creer lo tanto que tal decisión le afectaría cuando la conociera a "ella".