sábado, 11 de julio de 2015

Cambios y logros


Débora: ¡Qué suavecito eres!

¿Algo nuevo para contar?


En cuanto a las relaciones familiares digamos que no mucho ... Pero en cuanto a logros las cosas definitivamente son muy diferentes.


León: ¿Que ganaste el concurso improvisado de deletreo, Debbie?
Débora: Aja.
León: ¡Vaya! ¡Felicidades!
Ángel: Tengo una nieta muy lista sin duda alguna.


Izán: Lista y hermosa. Nunca me consideré el hombre más atractivo del mundo, pero no puedo negar que con cada año que pasa se me eleva el ego de a poco por esta muñequita.
Débora: Papá ...
Izán: No puedo evitarlo, hija ... Para mí eres perfecta.


Débora: Se podría decir que tenía a quien salir, ¿no?
Ángel: ¡Así se habla!
León e Izán: ¡Jajajajajaja!

Débora se convirtió en una niña de dieces. Su nivel de lógica superaba lo normal para su edad gracias a Fabián que constantemente la motivaba y la instruía en el campo. Jugaban ajedrez con frecuencia para potenciar su habilidad, una actividad que la pequeña disfrutaba como nadie fuera de leer en compañía de su abuelo.


Sobre asuntos de la familia en general podríamos tomar en cuenta la galería ...


Que con los años en alguna cosilla debía mejorar, ¿no creen?


Catalina: Veamos cuantos cuadros logramos vender hoy.

Está claro que cundo se trabaja duro y con mucho empeño se alcanza el éxito ...


Y eso no solo se evidencia en los miembros de la familia, sino en aquellos que son más que allegados a esta. 


Riové's era un negocio extremadamente concurrido.


¡El arte de Izán y Catalina eran el principal motivo, claro está! Pero el lugar resultaba tan acogedor, que aún tras haber realizado una compra, los clientes solían quedarse un poco más para pasar el rato y conversar. De todo se veía en la galería de los Riové.


Francis: ¿Efectivo o tarjeta?
Teresa: Tarjeta, por favor.


David: Hermano ... 
Francis: Solo deme un momento y facturo su compra.
Teresa: Muchísimas gracias.
Francis: Ni más faltaba. A usted por elegirnos.

Con una familia tan entregada y una empleada tan eficiente no podía ser para menos.


En fin ~


Débora: ¿Qué es lo que se supone debo hacer en este caso?


Débora: Piensa, Debbie ... Piensa ...

Cabe decir que si bien habían pasado varios años y la pequeña Débora ya era toda una niña que sabía valerse en cierto modo por sí misma, los demás miembros de la familia no se quedaban atrás en cuanto a "avance de edad".


Francis: ¡He dicho que una ronda más, Señor Riové!
León: ¡Haz lo que te dice ya, papá! Fran es muy exigente con los entrenamientos, y si ya te apuntaste a uno no puedes detenerte hasta que él te lo permita.


Francis: ¡VAMOS!
Fabián: Ya relájate, hombre ...


Fabián: Mira que solo me gusta experimentar cosas en esta condición, es pura investigación personal ... Y no me gusta que me presionen mientras investigo.
Francis: ... ¿Está de broma, verdad?
León: ¡Jajajajajaja!
Fabián: En mis años mosos fui un hombre muy atlético, pero-
Francis: Fuera de nuestra habitación.
Fabián: Nah, no hay nadie más en casa y me aburro.
Francis: Entonces a darle a esas pesas.
Fabián: ¿Y si me vuelvo a morir, pero de agotamiento?
Francis: ¡AGHHHH!
Fabián: Jejejejeje ~ *vuelve al ejercicio*

A Francis y León les llegó el momento de alcanzar la etapa adulta ... 


Y tanto la familia como los amigos más cercanos se reunieron para celebrarlo. 


¡Feliz cumpleaños, Francis y León!


Cuantas alegrías han dado a la familia estos dos con su unión ...


León: ¡Me siento mejor que nunca!


Débora: Y tú no estás lejos de pasar por lo mismo, ¿verdad, papá?
Izán: ¿Para qué te digo que no?
Débora: Jejeje ~

Uno de los tantos orgullos Fabián y Ángel Riové sin duda alguna.


Débora: Mmmm ... Qué rico pastel, abuela ~
Ángel: ¡Mua!


Fabián: ¡Qué me derrito!
Ángel & Débora: ¡Jajajajajaja!
Fabián: Escucha con atención, chocolatito ... Tienes que disfrutar al máximo a tu abuela porque no hay mujer más dulce que ella.


Ángel: Ay, Fabián ...
Débora: ¿Qué tan dulce, abuelo?
Fabián: Más dulce que este pastel.
Débora: ¿En serio? ¿¡Y cómo lo sabes!?
Fabián: Ohhhh, preciosa ... Es que tu abuelo se la come todas las noches.
Catalina: *escucha desde otra mesa* ¡Papá! D:
Todos: ¡Jajajajajajaja!

¡Vamos! Este par siempre ha sabido ver las cosas buenas de la vida ... Sí, aún con la condición del hombre trasparentoso y rosa.

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